jueves, 12 de marzo de 2015

Presentación del Catálogo "Historias de perro desnudo" Museo Nacional de San Carlos.


Nos dice el famoso Tango que “Es un soplo la vida, que 20 años no es nada”… pero en pesos y centavos, Darío ha fabricado más de 334 óleos, 104 dibujos en grafito, 77 acrílicos, 40 acuarelas, 7 grabados,  5 biombos, 3 retablos, 2 esculturas en bronce; esto sin contar  las numerosas cajas y piezas de arte-objeto, los dibujos preparativos, las ilustraciones en sus diarios, etc…

He sido testigo de mucha de esta creación desde finales  de 1996, escuchando anécdotas, motivos y a veces tropiezos.

Como punto de partida para tomar los pinceles de un modo profesional, tendría que mencionar el paso de Lázaro Reynaldo, pero me parece que el ejemplo más contundente para su trabajo ha sido,  y es, la obra del pintor Roberto Márquez…

Darío ha creado una obra al margen de los dictados de la Academia, de las presiones de la crítica o de las concesiones al mercado del arte… Un trabajo en soledad, alejado también de grupos o tendencias.

Se trata de pintura con un sello muy personal, de gran formato, donde lo minucioso no tiene mucha cabida, pero sí los grandes gestos, la corporeidad de la materia, en óleo o acrílico, las profusas texturas, la experimentación con telas, encajes, hojas de plata y oro. Y, como ingrediente primordial, siempre la pasión a flor de piel.

Espacios interiores, con poca profundidad que  recuerdan telones de fondo para teatro, son el reflejo del pequeño estudio donde Darío trabaja y quizás son la herencia de su paso por los escenarios donde hizo teatro y danza durante su juventud.

Familia, mascotas, amigos, amores y muchos desamores desfilan ante nosotros, junto con seres alados, santos y monjas, pero también una cantidad considerable de autorretratos, envueltos en rojos intensos, profundos azules, marrones, amarillos… Somos testigos de los viajes internos que hace Mijangos para reconocerse, reinventarse, trascender.

Darío, quien atribuye valores y significados distintos a los colores, parece jugar al “paint by numbers”, preguntándonos si tal o cual color corresponde a lo que los demás asignamos a los objetos, confiando muy poco en los nombres que los fabricantes de acrílicos y óleos dan a sus pigmentos… Y esto es lo que me hace pensar que él no es el pintor del color que todos creemos, sino el pintor de la Luz…


Enhorabuena por estos primeros 20 años de arte y pasión. 

Alvaro Zardoni..
Escultor.
Agosto de 2014.

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