miércoles, 11 de marzo de 2015

Texto Raúl Anguiano

Mis hijas postizas. 1993. Óleo / cartón. 100 x 80 cm. Colección: Patricia Tovar.


El joven pintor Darío Mijangos, me muestra sus pinturas ingenuas y místicas, con un sentimiento y técnica que recuerdan a los retablos primitivos que artistas anónimos pintaron por encargo para agradecer algún milagro del santo o virgen que los concedieron o los realizaron. Pinturas en que los principales personajes son los congéneres de mi perro xoloitzcuintli; Tajin. Cuadros de gran ternura y sensibilidad.

Raúl Anguiano

Pintor


Coyoacán, México, 1996

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